uno de Nicanor Parra

LA MONTAÑA RUSA

Durante medio siglo
la poesía fue
el paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
y me instalé con mi montaña rusa.

Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
echando sangre por boca y narices.

Versos de salón, 1962.





Más poemas de N. P.